Odubel Herrera se Gozó San Diego

PRIMERA BASE

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Por Will González

El Torito de los Phillies no jugó gran papel en la derrota de 4-2 de la Liga Nacional a manos de la delegación de la Liga Americana en la versión número 87 del Juego de Estrellas de Grandes Ligas, pero tampoco tropezó.
El venezolano de 24 años con apenas temporada y media en la Gran Carpa tomó un turno al bate decente que culminó en batazo fuerte al jardín central que fue atrapada de out. Como defensor, Herrera vigiló el prado central, sin incidente, por tres entradas. Este no ha jugado más de dos años como center fielder y en San Diego fue consagrado como uno de las estrellas en el arte de defender una de las posiciones más importantes en el béisbol.
La experiencia de ser parte de la constelación del Clásico de Verano dejó una impresión fuerte en Herrera. “Voy a recordarme de todo. En especial cuando el manager me dijo que iba a entrar en el campo,” dijo después del juego el líder de los Phillies en hits (97), carreras anotadas (49), bases por bolas (44), promedio de bateo (.294), ritmo de llegar a base (.378) y bases robadas (12).
El viajecito al All Star Game fue provechoso para Herrera por las oportunidades que recibió de conocer y compartir con otros peloteros que brillan a un nivel alto. Los atletas con quien más compartió tiempo fueron los que eran vecinos de su casillero en una esquina del clubhouse de la Liga Nacional: Carlos González, Starling Marte y Nelson Arenado.
Herrera no fue a San Diego solo. Este trajo a su mamá y papá para disfrutar de la experiencia y participar en todos los eventos sociales para los peloteros y sus familias antes y después del juego.
Herrera también quería recompensar a su papá, Odubel Herrera padre, quien le da buenos consejos de bateo. Su papá fue quien ayudó al jardinero central de los Phillies a comenzar la temporada en fuego. “Le dije, ‘Mijo trata de hacer contacto que de los contactos salen los hits. Mientras te estés ponchado no hay esperanza de nada. Mientras haces contacto tienes esperanza de todo”.
Odubel padre fue quien bautizo a su hijo con el apodo de ‘El Torito’. “Cuando él era chiquito comía mucho y todo el tiempo era un muchachito bien gordito; entonces yo le puse ‘El Torito'”, dijo el versátil agricultor de 50 años quien cosecha frutas tropicales y tiene una humilde vacada en el pueblo de San José, ubicado entre las ciudades de Mérida y Valera, cerca del Lago Maracaibo.
Odubel padre, también confesó que los Phillies estuvieron cerca de contratar a su hijo antes de que este firmase su primer contrato como profesional con los Rangers de Texas en el 2009. “Estaban los Rangers y segundo estaban los Phillies. Los Phillies hablaron conmigo”, dijo el papá. “Todo el tiempo estaban en San José detrás de él”. Herrera jugó seis años en la organización de Texas. Cuando los Rangers no lo pudieron proteger en su roster de 40, los Phillies lo seleccionaron en el sorteo de la Regla 5 en diciembre del 2014.
Tan emocionado estaba Herrera con la presencia de sus padres en San Diego, especialmente su mamá, Nerida Iris Andrade, que bajó la guardia y se atrevió a servir como interprete para ellos. Herrera quien no se siente cómodo hablando el Inglés y usa interpretes cuando la prensa lo entrevista, se tiró a facilitar las conversaciones entre sus padres y los reporteros anglosajones. De la misma manera que Herrera se atrevió a perfeccionar su bateo y aprender a cantazo una nueva posición, él está soltándose con el Inglés.
“El éxito es amar la vida y atreverse a vivirla” dijo una vez Maya Angelou.

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