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Lynn Patrone, (izq. a der.) Dennisse Bones-Santiago, Mirna Negron y Vergie Viacava, estuvieron en el panel que presentó el estudio sobre la salud mental de los hispanos mayores en Filadelfia.

Para la familia Rodriguez la perdida de memoria de su padre es un tema de dolor cotidiano, especilamenmte porque el anciano cada vez los reconoce menos y parece alejarse de la realidad. Pero este no es un problema aislado de los Rodriguez, como lo afirma un estudio sobre la salud mental de los latinos mayores en Filadelfia, presentado esta semana por Prevention Partnership y la Universidad de Pensilvania en Concilio.
Naturalmente, al tiempo que la población general de la nación se envejece, también se envejece la población latina. De acuerdo con el Departamento del Censo, los latinos adultos mayores, constituyen uno de los grupos de mayor crecimiento dentro de la población envejeciente. En el 2001, 35,3 millones de individuos se identificaron como latinoamericanos, y se espera que este número crezca a 97 millones para el año 2050.
El incremento de envejecientes trae consigo un incremento en el número de adultos latinos con problemas de salud mental; por consiguiente se hace no solo necesario, sino prioritario, preparar a proveedores de salud mental culturalmente competentes para atender a esta población.
Aunque nacionalmente, muchos estudios le han dado prioridad a la importancia de entender a la población latina envejeciente, y de desarrollar programas culturalmente responsables, pocos han examinado las percepciones y experiencias de los latinos envejecientes que usan servicios de salud mental.
Latinos adultos mayores tienden a tener tasas de depresión más altas, comparados con personas de la misma edad de otros grupos raciales. Estrés postraumático, desorden de ansiedad generalizada, alzheilmer, demencia y enfermedades concurrentes físicas y mentales, son padecimientos comunes entre la población latina adulta mayor.
Un estudio acerca de la salud mental de los latinos adultos mayores (más de 60 años), publicado recientemente en Filadelfia, encontró que a pesar de las altas tasas de enfermedades mentales entre los latinos mayores, esta población tiene poco acceso a servicios para su tratamiento; y cuando lo tienen, muchos estudios muestran que reciben servicios con una calidad sustancialmente inferior.
La baja calidad, puede estar relacionada con el hecho de escases de servicios culturalmente competentes para tratar a los latinos. Estudio tras estudio han encontrado que los objetivos del tratamiento de las enfermedades mentales, son incongruentes con los objetivos del envejeciente y su familia.
Los fondos para el estudio fueron provistos por el Departamento de Envejecientes de Pensilvania, con el objeto de determinar las necesidades de
salud mental de los latinos adultos mayores en Filadelfia. El trabajo de campo fue coordinado y los resultados de las encuestas fueron analizados

por el Centro de Política para la Salud Mental y
Servicios de Investigación de la Universidad de Pensilvania, en conjunción con el Comité para la Edad de Oro (Latino Golden Age Committee) de Philadelphia Prevention Partnership, y the Behavioral Health Connection.
El estudio fue conducido en el Centro para Senior Citizens de Norris Square en el norte de Filadelfia, the Man Older Adult Center, Juniata Park Older Adult Center, y Old Kensington Pavilion Residential Facility; lugares todos con un alto porcentaje de residentes latinos de la tercera edad.
Un total de 121 adultos mayores participaron en el estudio, conducido entre enero y febrero del 2009. El promedio de edad de los participantes fue 72 años, y la mayoría de ellos (74%) fueron puertorriqueños.
A pesar de que latinos envejecientes tienen grandes problemas de salud mental; subutilizan los servicios formales de salud mental en comparación con otros grupos étnicos. Más del 40% de participantes con problemas de salud mental, reportó que no necesitan ayuda; y cerca del 52% de participantes con problemas mentales reporto que no confía en su proveedor de salud mental.
La mayoría de los participantes se sienten satisfechos con la calidad del servicio recibido. La barrera más grande reportada entre aquellos con problemas de salud mental fue la falta de entendimiento cultural, seguida de falta de un seguro de salud, la lengua, estatus migratorio y aprobación de la familia entre otros.
En realidad, la población latina mayor adulta, enfrenta muchas de las mismas necesidades que los otros grupos raciales de la misma edad, como son mayor acceso a los servicios, mejor calidad, transporte, ayuda financiera, y seguro de salud. Sin embargo existen unas necesidades únicas de la comunidad relacionadas con barreras en el lenguaje, desconfianza en proveedores de servicios de salud mental, desaprobación familiar, y estatus migratorio, que para ser remediadas, requieren la creación de servicios culturalmente apropiados.
Una conclusión de estudio, es que profesionales de la salud, no tienen el conocimiento para tratar este tipo de enfermedades; y que proveedores de servicios a esta población necesita estudiar y empezar a conocer estos síndromes atado a la cultura como ataque de nervios, agotamiento y decaimiento entre otros.