Detienen violador y asesino 30 años después

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Marie Tinsley y su asesino, capturado 30 años después. (Foto-montaje Impacto)

April Tinsley, de ocho años, desapareció en Fort Wayne (Indiana) cuando se dirigía hacia la casa de un amigo a buscar un paraguas. Tres días después de ese viernes santo de 1988, apareció muerta en una zanja y con signos de haber sido sexualmente agredida. La policía no logró encontrar al asesino. Durante tres décadas el sospechoso dejó mensajes esporádicos a otras niñas en una bolsa con condones usados donde les decía que eran las siguientes en su lista. El caso dio un giro crucial en pasado mayo.

Dos años después del asesinato de la menor, la policía encontró un mensaje del criminal. En las paredes de madera de un silo ubicado cerca de donde fue hallado el cuerpo estrangulado y a pocos metros del único zapato que se encontró de la víctima, estaba tallado: “Yo maté a April Tinsley. ¿Encontraron el otro zapato? Ja, ja, volveré a matar”. La burla desconcertó a la comunidad y volvió a dar fuerzas a los investigadores, pero no dieron con el sospechoso.

Catorce años después, en 2004 aparecieron cuatro notas en hogares distintos de Fort Wayne. Tres de ellas fueron dejadas en bicicletas de niñas, puestas en bolsas de plástico junto a condones usados y fotos Polaroid en las que el remitente mostraba sus genitales. “Hola, cariño. Te he estado observando. Soy la misma persona que violó y mató a April Tinsely. Eres mi próxima víctima”, decía una de las notas, según el FBI. Además, exigía que la joven informara a la policía sobre el mensaje y amenazaba con que si no veía un artículo al respecto en el periódico o la tv haría volar su casa.

El sospechoso no contaba con los avances tecnológicos. Años después de su última aparición, el Departamento de Policía de Fort Wayne envió las muestras de ADN extraídas de los condones, que coincidían con las encontradas en la ropa interior de la pequeña April, a una base de datos de genealogía pública. La lista de los posibles autores se redujo a dos, La policía siguió a uno de ellos y en su basura halló condones usados que coincidían con el ADN registrado. Este día detuvo a John D. Miller, de 59 años. Cuando le preguntaron si sabía por qué querían hablar con él, contestó: por April Tinsley.

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